Comunicar, marcar la diferencia en las organizaciones sanitarias

Lo importante de la comunicación,
es escuchar
lo que no se dice
P. Druker.

La diferencia entre una organización exitosa y con vocación de liderazgo, indudablemente es la forma en la que se dirige a las personas, como las mira y lo que es más importante como se comunica con ellas.

Muchos son los estilos de comunicación dentro de las organizaciones sanitarias empleados, muchas las formas que encontramos y la manera de considerar esta. Pero,

¿Alguna vez nos hemos preguntado como influye la comunicación en el clima organizacional?

La comunicación desde el punto de vista directivo, es un aspecto incómodo, muy incomodo, donde de puertas para fuera nos gusta decir que somos absolutamente transparentes y que se informa de todo, pero la realidad es que esto, no es cierto salvo muy raras excepciones.

De la prudencia al temor

El motivo es muy sencillo, comunicar entraña un riesgo, el riesgo de equivocarnos, siendo mucho más sencillo y problemático permanecer en silencio y ver como pasa la corriente del río tranquilamente desde la orilla.
Para la supervivencia directiva, es un de los principales preceptos, guardar silencio. El error del silencio, es menor que el error de haber comunicado.
Y no es que en ocasiones, desde el punto de vista humano y donde la satisfacción de algunas necesidades, no parezca que esto sea lo más prudente desde el punto de vista personal. Los puestos directivos dentro de las organizaciones sanitarias, no dejan de ser cargos, con mayor o menor carga política y cuando comunicas si no gusta a alguien, la cuerda siempre y en toda ocasión rompe por el lado más frágil. Si no hay un consejero que cesa al gerente por hablar, habrá un gerente que cese a una directora de enfermería, antes de que lo cesen a él, aunque las causas sean justas y necesarias.
Si, y no olvidemos el poder y el peso de la prensa con sus intereses y la de las ejecutivas del partido, sindicato, etc.. de turno.
Y no solamente es algo que afecte a la alta dirección, si descendemos a la gestión de los mandos intermedios, pasa exactamente lo mismo y con los mismos componentes y desencadenantes que planteábamos anteriormente. Mandos intermedios, que deciden mirar para otro lado, cuando intuyen que decir algo, puede repercutir de forma negativa.
Cuando actuamos de forma proteccionista en si, pensamos en nosotros mismos, ¿pero que efecto tiene en el resto de la organización?
El hecho es que la ausencia o presencia de la comunicación, afecta tanto en la linea vertical como horizontal.

Mis motivos

El estilo de comunicación, es algo contagioso dentro de una organización sanitaria. Nos referimos a que implícitamente aceptamos el estilo y tendemos a imitarlo como lo normal. De ahí, que pocas veces sea necesario reunir al equipo directivo para explicarle la estrategia de comunicación, el plan de comunicación o los objetivos que se pretenden alcanzar con la misma.
Estilos de comunicación proteccionistas, obtienen culturas organizacionales de
comunicación proteccionistas. Todas las personas del equipo directivo, y nos referimos a estos, porque son las personas más influyentes en la determinación de la cultura comunicativa.
Si tu como mando intermedio, no eres claro en lo que comunicas, te muestras cauto, receloso y no informas de los verdaderos motivos que te llevan a emprender una acción o a no emprenderla, el resto de las personas, van a seguirte, van a actuar de la misma forma. Van a comenzar a hacer comprobaciones y a buscar motivos, con el consiguiente problema.

Excesivas comprobaciones, nos pueden conducir a la parálisis y al bloqueo. Un equipo paralizado, es un equipo que no avanza en ninguna dirección.
Esto que espasmos enunciando, repercute de forma negativa en el clima laboral del equipo y de la organización por extensión.

El clima 

La alternativa a esto, supone salir de la zona de confort y correr el riesgo de que se generen conflictos. Que queremos decir, que comunicar, decir las cosas, la visión, los objetivos, tomar partido por algo, “mojarnos”, entraña un riesgo, un riesgo alto que puede que hasta pueda generarte un grave problema a nivel individual.
Pero lo “mágico” de este estilo, es la observación de la repercusión que esto tiene sobre el clima de la organización o del equipo, dependiendo si nos referimos a macro o mesogestión. Si nos paramos a medir el impacto de este estilo comunicativo, es fácil que observemos que el nivel de motivación de los equipos aumenten, por un simple hecho, conocen la dirección, conocen el rumbo, conocen los objetivos, conocen lo que queremos de las personas y también lo que no queremos. Es posible que todo esto a algunos no les guste, pero esto es un hecho normal.

Ocupar un puesto de responsabilidad, no es convertirte en el más popular, eso es mejor que lo dejemos para los cómicos.
Ocupar un puesto de responsabilidad, es ponerte en el ojo del huracán, vas a ser observado y medido por cada una de las palabras que digas, o las que no digas. Y estas, serán las peores y las que disminuirán la eficiencia de tu equipo.
Por tanto, el estilo de comunicación, va a determinar la vocación de servicio y liderazgo de la organización, va a establecer la relación con las personas, el clima laboral y por ende la calidad de servicio que estamos prestando.
Piensa lo que vas a decir, pero no tanto como para que el silencio hable por ti.

No Comments

Tu opininión completa este artículo

A %d blogueros les gusta esto: