Gestión y motivación

Todas las personas desarrollamos diferentes estados emocionales que se relacionan con las acciones y pensamientos que expresamos y realizamos. 

Son muchos los estudios que diferencian los distintos motivos  que nos conducen a participar en las actividades que se nos plantean. Así, encontramos motivos internos o intrínsecos a la propia actividad y motivos externos donde la relación con la actividad es un hecho que pudiéramos calificar de arbitrario y por tanto, lo que nos lleva a realizar un acto está movido por un motivo externo a la propia actividad, como por ejemplo realizando una comunicación científica a un congreso, nos posibilita ganar un premio, pero no lo garantiza.

Definiciones

La motivación se puede definir como el impulso que se produce  para iniciar y mantener conductas orientadas al logro de un objetivo o a la satisfacción de una necesidad. Este hecho, viene a significar  que en realidad existe un motivo que está detrás de la acción que realmente es un impulso que desencadenará el impulso que nos lleva a actuar.

Desde el punto de vista psicológico, se define motivación como una necesidad o deseo que activa, dirige y condiciona nuestra forma de actuar.

Para Maslow, la motivación viene a ser el impulso que las personas sentimos y nos conduce, a realizar todos aquellos actos que posibilitan la satisfacción  de las necesidades. De este modo, Maslow clasifica las necesidades humanas en 5 categorías  en un ente piramidal. En consecuencia, no podemos ascender en esa pirámide sin haber satisfecho las necesidades del escalón inmediatamente anterior. Añadir, que en la base de la pirámide se encuentran las necesidades primarias como son la respiración, alimentación, descanso, sueño…

Para McClelland la motivación viene a ser el conjunto de procesos que activan, dirigen y sostienen la conducta.

Para Piaget es la voluntad de interaccionar con el entorno que nos rodea y aprender de este.

Para  Chivenato la motivación es fruto de la relación que las personas y las distintas situaciones a las que se expone de modo que estas, impulsarán al individuo o no a la acción.

Para Robbins la motivación es todo lo que da satisfacción al individuo respecto de sus necesidades básicas.

Los motivadores

Los distintos modelos de comportamiento humano, vienen a confluir entorno a dos tipos de motivadores que vienen a ser las caras opuestas de una moneda. Así se identifican los motivadores internos y externos.

Los motivadores externos hacen referencia a los elementos externos a la propia acción siendo además, de carácter independiente a la misma. 

Mientras que, los motivadores internos, se originan dentro de la misma persona por el mero hecho de realizar una acción determinada o por el mantenimiento de un comportamiento determinado.

¿Cómo sucede la motivación?

La motivación surge cuando un individuo en aparente estado de equilibrio interno y externo siente una necesidad a cubrir. Este hecho, provocará una sensación e impulso interno que le empujará a realizar las acciones necesarias para conducirse a la satisfacción.

Este proceso, viene a ser definido como ciclo motivacional por numerosos autores, confluyendo todos ellos en las mismas etapas: 

  • Equilibrio
  • Necesidad
  • Estado de tensión 
  • Comportamiento
  • Satisfacción
  • Vuelta al equilibrio o frustración.

Por tanto, todo se inicia desde un estado de equilibrio al que se le introduce un estimulo que provoca una necesidad. Esta, genera a la persona un estado de tensión o incluso de ansiedad  que le conduce de forma irremediable a la realización de una acción o comportamiento que a su vez, concluirá con la satisfacción de la misma.

Con la satisfacción de la necesidad, la conducta o la acción deja de ser motivante y por tanto normalmente el individuo volverá al modelo de comportamiento anterior a no ser que entren en juego los motivadores que mencionábamos en el epígrafe anterior, consiguiendo el mantenimiento de la conducta durante un tiempo determinado o incluso de forma permanente.

En relación con lo que venimos mencionando, no podemos olvidar que, si las personas no responden de forma adecuada o incluso no llegan a responder a los estímulos respecto de las necesidades sentidas es muy posible, que surja la denominada frustración.

La frustración por tanto podríamos definirla como el sentimiento  que surge en los individuos ante situaciones deseos o necesidades que no son satisfechas de forma adecuada o que no cubren las expectativas de los individuos.

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