Gestionar y desarrollar niveles asistenciales

niveles asistencialesGestionar  los niveles asistenciales es uno de los caballos de batalla de la sanidad actual. El modo de hacerlo nos lleva horas y horas de discusiones, programaciones, planificaciones, reuniones internivel.

Pasamos de áreas únicas a áreas integradas y todos los modelos que se nos puedan ocurrir intermedios y siempre el mismo resultado:

Nada cambia

O al menos no tantas cosas como deberían cambiar.

Y esto es así a pesar de que parecemos todos estar de acuerdo en una cosa:

El perfil de paciente ha cambiado yendo hacia un perfil de paciente de elevada edad y con patologías crónicas, que hace que un ingreso hospitalario per se no resuelva sus necesidades.

Por tanto y a la vista de esto parece una obviedad el cambio de patrón  transformando la ecuación sanitaria en:

Más que curar necesitamos cuidar

de todas las patologías que sufre nuestra población y que muchas de ellas se convierten en compañeras de nuestra vida.niveles asistenciales II

Por otra parte, también parece existir una eterna y crónica “guerra” entre los profesionales de ambos niveles a pesar de que muy pocas veces es reconocida a campo abierto.

Los profesionales de atención hospitalaria se quejan amargamente de las condiciones laborales del personal de atención primaria traducido en flexibilidad laboral, horarios, menor carga asistencia…. etc. en contra posición a lo que sucede en los centros hospitalarios.

Los profesionales de atención primaria  se quejan de un sistema centrado en hospitales y algunos de sus profesionales donde ellos parecen ser profesionales de segundo nivel cuanto menos y en los que echan de menos falta de recursos, medios materiales, capacidad de desarrollo práctico de su labor, etc…

Y en este camino todo se traduce en falta de  mutua comprensión y relación profesional asimétrica.

¿Y qué nos estamos perdiendo profesionales de un medio y otro?

Lo que nos estamos perdiendo entre niveles asistenciales

En este camino en el que planificamos el plan y rediseñamos la planificación del plan nos perdemos las verdaderas expectativas de nuestros usuarios.

Los actuales usuarios del sistema sanitario contemplados de forma global dan por hecho de todos los profesionales tanto el desarrollo de competencias como la calidad en la aplicación y desarrollo de estas competencias centrando su atención en dos aspectos:

  • La mejora de la Calidad asistencial percibida
  • Cambios en la relación profesional paciente

Y esto teniendo en cuenta que la gran mayoría de nuestros pacientes, sabiendo que sus procesos de enfermedad les acompañaran a lo largo de su vida y por tanto nos demandan ante todo aprender a convivir con su enfermedad o lo que es lo mismo aprender el autocuidado en el contexto de enfermedad.

Lo que nuestros pacientes cuando acuden a profesionales sanitarios lo primero que nos demandan es una necesidad muy básica como es sentirse seguros, necesitan estar de forma objetiva en un medio confortable y seguro. Además nos requieren que seamos accesibles en tiempo y espacio lo que traducido a la actual conformación tecnológica nos hace girar la mirada hacia las redes sociales y los componentes 2.0 y por su puesto hacer real otro termino muy de moda como es la empatía, sentir de verdad que conectamos con las necesidades y sentimientos de nuestros pacientes.

niveles asistencialesEn cuanto a los necesarios cambios en la relación profesional paciente, todo debe girar alrededor de la integración y contemplación del núcleo familiar. El sistema de vida en la sociedad actual nos lleva a un problema grave y serio como es el riesgo de soledad y aislamiento ante la falta de integración del núcleo familiar en el proceso de enfermedad.

No podemos permitirnos tratar a un paciente como un ente aislado, cada proceso de enfermedad arrastra al núcleo familiar por el mismo camino y genera una serie de problemas sociosanitarios que los profesionales debemos primero ser sensibles a ellos y segundo contemplarlos como problemas reales al mismo nivel que los procesos de enfermedad.

El proceso asistencial de un paciente no será adecuado si ante la inmediatez del alta el papel de los profesionales se limita el último día en un hospital a darles un documento de alta, es fundamental el seguimiento y aseguramiento real de que este proceso es recogido por el resto de los profesionales del siguiente nivel asistencial tanto en el proceso sanitario como sociosanitario.

Aun hoy muchos de nosotros consideramos que poco nos importa lo que pase del paciente cuando abandone nuestro centro (de cara a la galería redactaremos hasta libros sobre el tema).

Además hay otro hecho que necesitamos poner por delante como es contar con el paciente poniéndolo por delante en la toma de decisiones, haciendole participe de su proceso y de las necesidades que supone. Y esto no significa que nuestros pacientes nos vayan a decir si necesitan un escáner o no, o como debemos cuidar una UPP.

En parte de las ocasiones no nos gusta este aspecto con el pensamiento de paciente como ente inferior incapaz de saber como superar el proceso, cuando el papel de los profesionales de ser acompañar, asesorar, y solo sustituir cuando el paciente no sabe o no puede.

¿Y a donde queremos llegar?

A un objetivo muy sencillo, como las áreas de mejora parece que las tenemos identificadas, debemos de dejarnos de enfrentamientos estériles, de mirarnos el ombligo, de planes del plan y pasar a la acción de forma seria y responsable con nuestros usuarios.

Qué si, que lo hacemos…

Gestión de Enfermería

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