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oct 04

LIDERAZGO DE ENFERMERIA I

En algunas de las entradas anteriores hemos introducido algunas características que los líderes enfermeros deben poseer.

Aunque en el plano lingüístico líder y gestor no es lo mismo nosotros utilizaremos ambos conceptos para referirnos a los gobernantes de nuestras instituciones y de la enfermería. En esta entrada trataremos de enmarcar el desarrollo competencial del líder/gestor enfermero para más adelante tratar de dar alternativas  en función de las diversas teorías existentes al respecto.

 

Partimos de dos ideas:

  • En nuestros hospitales en particular y en el resto de las instituciones sanitarias elegimos gestores dentro de una estructura burocratizada.
  • Un jefe no siempre es un líder.

Para desarrollar esta idea trataremos de ejemplificar:

  •  Una supervisora de un hospital cualquiera de nuestro Sistema Nacional de Salud fue nombrada hace un número importante de años, por lo que contaba con experiencia en el desempeño eficaz de su labor. En cierta ocasión se produjo un incendio en una de las habitaciones, lo que hizo necesario activar el plan de evacuación. La supervisora en cuestión se quedó bloqueada sin saber qué hacer,  presa del pánico. Fue entonces cuando una enfermera de reciente incorporación se ofreció a llevar a cabo la evacuación. Sus compañeros aceptaron sin problemas y los pacientes tampoco ofrecieron resistencia, por lo que la enfermera organizó a todos sus compañeros para realizar la evacuación de los enfermos hasta el  lugar de seguridad fijado en el plan de evacuación del hospital. Al llegar a este punto  enfermos y trabajadores se dispersaron, buscando zonas  que consideraban más seguras, contraviniendo así las instrucciones y recomendaciones que la enfermera les había dado.

De esta situación podemos extraer varias conclusiones:

    • En primer lugar el poder otorgado a alguien no es significativo para que el resto de las personas se lo reconozcan. Podemos encontrarnos en situaciones en las que la persona que  ostenta la representatividad del liderazgo, ni sea entendido como tal ni visto como tal por el resto.
    • En segundo lugar podemos encontrarnos con liderazgos situacionales, que son aquellos en los que una situación concreta nos coloca al frente pero pasada  ésta dejará de otorgarnos la posición como referente.

LIDERAZGO DE ENFERMERIA

  • Estar en posesión del poder otorgado por la organización no nos garantiza, por tanto, el liderazgo; el liderazgo es algo más, constituye una serie de competencias ejercidas y aceptadas además por el grupo. Hay tantos estilos de liderazgo como situaciones y personas.

 

En nuestras instituciones el liderazgo en principio viene dado por el puesto de responsabilidad que se ocupa.  Una enfermera es nombrada supervisora por una directora de enfermería en base a una serie de razones que la sitúan como ideal para el puesto.  Pero estas razones no tienen por qué ser las que vean y entiendan las personas que estarán a su cargo, pudiendo ofrecer resistencias a la hora de seguir las pautas de la actividad y objetivos de la institución.

Gestor, por tanto, no es sinónimo de líder. Para seguir explorando el camino del liderazgo en general y del liderazgo enfermero en particular, debemos partir en primer lugar  de las características personales  que se adecuan al puesto para llegar a las competencias profesionales que nos facultan para convertirnos en gestores y líderes.

 

SILVIA PEREZ

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