Los valores y la gestora enfermera

ISBN de la publicación: 978-84-697-5429-0

Entre los aspectos a tener en cuenta a la hora de conformar la estrategia y dirección a tomar en las organizaciones o equipos de trabajos, debemos prestar atención a los valores con los que vamos a dirigir y conducir a los grupos hacia los objetivos y metas establecidos.

Así podemos decir que los valores son los principios que van a permitirnos guiar y orientar nuestro comportamiento y el de las personas a las que debemos dirigir. Además son las creencias que nos ayudan a distinguir lo adecuado de unas situaciones u otras.

No obstante conviene precisar que al referirnos a los valores nos estamos refiriendo a unos en concreto, a los que rigen el rumbo de las organizaciones sanitarias dado que es este el objeto de nuestro análisis. 

Esto es así porque dentro de valores, debemos distinguir entre valores:

  • Morales
  • Personales 
  • Espirituales 
  • Profesionales

Valores morales

Los valores morales debemos conocer y por otra parte distinguir que son los que se encuentran vinculadas a las personas, a la familia u entorno social y cultural en el que nos encontramos. Los valores morales son aquellos que responden a las acciones o pensamientos considerados correctos en como decimos el entorno en que nos encontramos. Así, suelen aludir a la razón, a la cultura, a lo correcto e incorrecto. De esta forma podemos considerar dentro de los valores morales: 

El  amor, lealtad, amistad, dignidad, etc.

Los valores morales en muchas ocasiones, son establecidos en el entorno de la espiritualidad y las creencias religiosas.

Valores personales

Son la forma que las distintas personas eligen como norma de conducirse a nivel individual en su día a día y serán uno de los determinantes del estilo de vida de esta persona.

Por otra parte, podemos considerar que los valores personales se encuentran cercanos a los valores morales,  dado que vienen a configurar el comportamiento y pensamiento de las personas en su aspecto individual. Además debemos considerar y diferenciar ambos tipo de valores.

Así mientras los valores morales aluden a la religión, la moral propiamente dicha y la ética, los valores personales abarcan un espectro mucho más amplio. De esta forma estos, vienen a construir los pilares que sustentan nuestro modo de vida  y el equilibrio emocional. También actúan como resortes de lo que para uno mismo es o no aceptable.

Valores Espirituales

Los valores espirituales son aquellos que se refieren directamente al aspecto espiritual de las personas. Así hay que considerar los aspectos que unen u orientan a las personas en su componente místico con el dios de su cultura, sociedad o creencia.

En si mismo, es esta sociedad la que determinará  en buena parte los valores espirituales, conformando los aspectos más inmateriales del ser humano.

Por otra parte y dentro de este estilo de valores espirituales debemos incluir algunos menos relacionados con la mística o componente religioso como son: 

  • El perdón, considerado como la aceptación de las afrentas ajenas.
  • La esperanza, confianza en la naturaleza de las personas y entorno que nos rodea.
  • La solidaridad, orientado a la motivación que nos mueve hacia la ayuda  y apoyo a las personas y sociedad.

Valores profesionales

Son la forma que los individuos dirigen su ejercicio profesional y orientan el desempeño del mismo. De esta forma no solo se debemos referirnos al propio acto y acciones que se realizan durante el tiempo de trabajo sino que va más allá, dirigiéndose al modo en el que en esencia, se realizan estas acciones que de modo global vienen a configurar los códigos deontológicos profesionales si miramos a nivel macro y la cultura de la organización, equipo de persona o persona en si mismo si reducimos el ámbito de referencia.

Ahora bien, cuando nos referimos a valores profesionales debemos hacer referencia a actuaciones referidas al comportamiento, disciplina o respeto.  Más aún debemos referirnos al modo en que se gestionan y aplican los conocimientos, al modo en el que se producen las relaciones con el resto de los miembros del equipo de trabajo y también, la forma en el que las personas son capaces de observar la organización como un todo en el que el individuo y su forma de interaccionar, determinan el resultado final de la organización.

Valores

En este contexto debemos hacer referencia de forma genérica a una serie de valores como son:

La aptitud, como modo de gestionar el conocimiento y capacidades para el desarrollo del puesto de trabajo orientados a lograr los mejores resultados posibles.

Esfuerzo, como orientación a la mejora e intención de lograr los resultados más positivos en cada momento. De esta forma, el esfuerzo podría equipararse a una orientación hacia el concepto de calidad total.

 

Compromiso, es la identificación con las personas, con los compañeros, con los stakeholders, con el entorno en general y que se traduce en confiabilidad, en resultar confiable a los demás en el ejercicio profesional.

Etica, en referencia al modo en el que se obtienen los resultados profesionales. De esta forma, se hace referencia  a la propia esencia de la actividad que se realiza.

Respeto, como modo de interaccionar con las personas del entorno profesional y que por otra parte directa o indirectamente sufren las consecuencias positivas o negativas de nuestros actos.

Flexibilidad, como capacidad de adaptarse a las distintas circunstancias sin perder de vista los objetivos profesionales.

Liderazgo, como capacidad de ser punto de referencia. El liderazgo como valor, es referido a la repercusión que tienen los modos de comportarse y la influencia de este comportamiento en los demás. Así, las personas en los entornos profesionales deben considerar que todas las acciones generan en los demás una influencia que determina el resultado final de las acciones, acercándose o alejándose de los objetivos.

 

Visión global, como consideración de que las acciones realizadas a nivel individual, repercuten en toda la organización. De esta forma, las personas son conscientes del todo organizacional y de la posición y relevancia que ocupan en la organización misma.

Los valores como concepto gestor

Es cierto que los valores como gestores de una organización sanitaria, están ligados e influidos por la propia cultura de la organización y las características con las que de forma global la organización presta su servicio a la sociedad.

Desde la política de contratación  que se desarrolla, hasta la capacidad de permitir a los profesionales sanitarios dirigir sus actividades asistenciales y de cuidados, existe una amplia gama de valores que los gestores sanitarios poseen.

De esta forma y en su conjunto, conforman los principios conductuales de la organización, su cultura y que la diferencian frente a otras.

Así son valores deseables la apuesta por el talento, innovación, calidad, atención individualizada, respeto por el ser humano y sus decisiones, orientación a la calidad total.

Por otra parte, debemos conocer que si bien estos valores son importantes y convenientemente entendidos por los gestores y por el resto de la organización, resulta igualmente importante que estos sean reconocidos por las personas externas a la organización y que son los usuarios potenciales de la misma.

El gestor sanitario debe conocer que con cada decisión, está enviando un mensaje a cada uno de los miembros de la organización, ahí es donde radica la importancia de un cuerpo de valores sólidos y reconocibles. Y no solamente esto influye sobre los integrantes de la organización sino que como decíamos antes, sobre toda la población de referencia.

Por tanto, los valores su conformación, diseño y comprensión por todos los miembros de la organización son una de las piedras angulares de cualquier estrategia que como organización sanitaria queramos desarrollar.

GuardarGuardar

GuardarGuardar

No Comments

Tu opininión completa este artículo

A %d blogueros les gusta esto: