Hacia dónde vamos o los retos de futuro

Gestión y liderazgo parece que son palabras que están condenadas a ir juntas a pesar de que a estas alturas todos sabemos que liderazgo y gestor no son sinónimos ni palabras que puedan ser comparadas en ninguna forma ni acepción.

Los foros nacionales e internacionales sobre gestión sanitaria de la actualidad se llenan de estilos de liderazgo, de modelos, de la necesidad de los líderes. Hasta desgranamos las características inherentes y las que debieran tener.

Y hacemos esto de forma equivocada dado que los empoderamientos en las instituciones sanitarias suceden de forma burocrática, liderazgo burocrático, que como tal también está definido en la literatura y podemos revisar sus significados. 

Y no pasa nada realmente, las organizaciones sanitarias pueden funcionar también bajo parámetros de administradores competencialmente potentes, que fomenten la identificación y promoción de los líderes de la organización de manera informal, siendo posible que consiguieramos resultados adecuados en cuanto al clima de la organización, resultados económicos y resultados en salud.

Errores

Kotter (2013) nos revela tres errores a la hora de relacionar y tratar estos conceptos:

Primer error. Usar como sinónimos estas palabras no demuestra nada más que desconocimiento de gestión, gestionar y liderar. Ambos términos conforman roles diferentes y no intercambiables. Por lo que si quieres que un gestor sea líder, busca a una persona con capacidad de influencia que posea las habilidades necesarias para gestionar.

Segundo error. Usar el término liderazgo para definir a las personas que ocupan la parte alta de los organigramas, pasando a denominar gestores a las personas que ocupan el siguiente escalón y simples trabajadores a las personas que conforman el resto de la organización. Diseño que nos costará poco reconocer como muy engañoso.

Tercer error. Liderazgo y carisma. A menudo liderazgo también lo definimos y lo señalamos refiriendonos  a características de personalidad que identificamos como carisma. Lo que nos conduce a concluir que existen pocas personas con carisma y esto nos lleva inequivocamente a cometer un nuevo error.

Gestionar no es liderazgo

Gestionar podemos definirlo como un proceso de planificación, diseño, implementación y toma de decisiones. Gestionar es conducir a la organización a la consecución de la misión de la organización utilizando unos valores reconocidos por todos.

Gestionar es una tarea complicada para la que tenemos que evidentemente tener desarrolladas una serie de complicadas habilidades.

Gestionar, gestionar bien, en base a valores, con calidad de servicio y con eficiencia económica no es una tarea sencilla.

Por tanto, gestionar no es liderazgo, ni tampoco es fácil hacerlo de una forma adecuada.

La gestión sanitaria cumple con todas las características de cualquier otra organización, el carácter eminentemente público o el servicio que prestamos los profesionales, no nos aparta de ninguna de las características ni obligaciones en la gestión del centro. Y tampoco es liderazgo.

Liderazgo y el camino

Liderazgo se asocia con la toma de decisiones, con la capacidad de reconocer las oportunidades en un ambiente de incertidumbre y saber dirigir a las personas de la organización hacia ellas.

La importancia de escuchar a los líderes enfermeros radica en la capacidad de estos para generar visión y estrategia, en la capacidad de dirigir al colectivo en la dirección adecuada.

Sería idóneo que estas personas pudieran desarrollar competencias que les dotaran de habilidades y conocimientos acerca de como gerenciar de forma adecuada las organizaciones sanitarias, aunque esto no es imprescindible si desde el nivel gestor se les considera, respeta, escucha y sigue.

Porque es curioso como la falta de liderazgo desde el gestor sanitario provoca que estos caminen en direcciones contrarias a la que estos marcan por ego o por cualquier otra circunstancia.

La tradicional resistencia al cambio hace que las organizaciones sanitarias sean difíciles de dirigir y gestionar, es posible que si se les imprime unas dosis de liderazgo no burocrático todo pueda cambiar.

 

 

Bibliografía

JP Kotter ( 2013 ) Management is (still) no Leadership. Harvard Business Review . Harvard Business Publishing, Boston, MA .

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