A la hora de trata de introducirnos en el entorno sanitario debemos conocer y determinar en primer lugar ¿Qué es la salud?. La definición más aceptada y difundida es aquella que nos dice que la Salud es “El completo estado de Bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedad” (OMS,1945).

En la actualidad, la consideración de salud es bastante más compleja, dado que debemos considerar que la salud es un equilibrio inestable en el que las personas tienen autoconciencia y autopercepción de su estado de bienestar, en el que influyen, no solo patologías agudas o crónicas, sino también un conjunto de condicionantes sociales, grupales, relacionales, comunicativos. Todo ello, como fiel reflejo de la sociedad en la que vivimos.

La salud como elemento intangible

La salud podemos considerarlo como un bien público puro con un valor incremental. Esto se refiere a que el valor de la salud crece en relación directa con su ausencia o la percepción subjetiva de malestar. De modo que debemos contemplar por un lado la percepción sobre la salud, siendo esta la imagen o pensamiento que cada uno de los individuos posee acerca de su salud. Por otro lado, está la salud como bien de servicio público, referido a la condición o percepción de las instituciones sobre el estado de salud global de la población y los servicios que ponen a disposición de los usuarios para la protección, prevención o recuperación de la salud.