Gestionar la toma de decisiones

Caryatids, erechtheion temple AcropolisLa toma de decisiones es uno de los aspectos más importantes que se producen y al que nos tenemos que enfrentar en nuestra vida diaria.

Todos los días decidimos si desayunamos leche sola o café, tostada o cereales, special K o Frotis, Colacao, Nesquik o marca blanca, Cocacola, Pepsi o marca blanca  y de esta forma hasta que nos vamos a la cama y aquí tomamos también la decisión sobre si nos acostamos por el lado derecho o izquierdo de la cama.

Hay decisiones que nos puede costar poco tomarlas, a priori!!!

Y nos expresamos así porque por suerte hay decisiones que en nuestro esquema de pensamiento podemos considerar banales y las tomamos mecánicamente sin pensar en las consecuencias.

No es que desechemos las consecuencias, son decisiones que aparentemente no nos traen consecuencias porque estas no son a corto plazo o por cualquier otra circunstancia, porque lo que no debemos de olvidar es que todas, todas las acciones que realizamos en nuestra vida tienen consecuencias.

En nuestro ámbito sanitario, enfermero, gestor, hay muchas decisiones que de igual manera tomamos rápidamente sin pensarlas, unas porque realmente no pensamos ni medimos las consecuencias y otras porque lo hacemos de forma mecánica, porque siempre lo hemos hecho así y no nos planteamos hacerlo de otra forma.

Se nos ocurre una pregunta: ¿ Que pasaría si estas decisiones que tomamos de forma mecánica todos los días nos paramos a realizar un pequeño análisis? ¿Estamos seguros que las tomaríamos en la misma dirección?

Si lo reflexionamos honestamente la respuesta es que no, que no estamos seguros de que estas decisiones las tomáramos siempre de la misma manera.

No nos olvidamos que en el medio sanitario hay decisiones que tienen que ser tomadas sin dudar, a la misma velocidad casi en la que se producen los acontecimientos y que apoyamos en nuestro conocimiento o en el de las personas que nos rodean, dado que la duda,  suele costar la vida a una persona.B-q8fuUXAAACfeP.jpg-large

Pero incluso en este terreno hay decisiones que se toman mal.

Hace un tiempo que nos dijeron (ante la mirada atónita de muchos) que incluso en el ámbito sanitario y en esas situaciones de urgencia debe de haber un segundo de pausa para realizar un correcto proceso de toma de decisiones que minimice más si cabe el riesgo de error.

En el ámbito de la gestión sanitaria, las decisiones  siguen la misma senda que en el ámbito más asistencial aunque evidentemente las decisiones tienen otro perfil.

Si bien es cierto que tienen otro perfil las consecuencias son igual de graves en caso de error que las que se toman en el plano asistencial.

¿Y cuál es el proceso correcto de toma de decisiones?

Pues partiendo de un hecho, que es:

El peor problema que se puede generar en el ámbito de la gestión de nuestros centros es la falta de toma de decisiones,

la inacción .

Un aspecto que es crítico, es la falta de capacidad para tomar decisiones, ya bien sea por miedo, por inseguridad o incapacidad.

Este aspecto es probable que sea uno de los principales males del mundo de la gestión sanitaria sobre todo la inacción por miedo.

Miedo a las consecuencias, miedo a que si la decisión tomada no gusta, tengamos que asumir la responsabilidad de haber tomado una decisión incorrecta.

Debemos saber, que el miedo paraliza las organizaciones y genera una corriente negativa en el ámbito al que la decisión debiera haberse producido.

Debemos saber, que en profesiones de servicio como la nuestra es mucho peor paralizar la organización por miedo, que tomar las decisiones y equivocarse.

Equivocarse es lícito en esta sociedad actual en la que vivimos, también. Hay que pensar que no todo se resuelve con la ecuación:

Error= dimisión

Eso sí, si error= Impudencia temeraria= robo= Hurto=malversación=injusticia=cohecho=prevaricación

la cosa cambia ¿Verdad?.

(Esto también se da en nuestro medio y frecuentemente sin dinero de por medio.)

tu-imagen-frente-al-espejoCuidado, porque la inacción no es siempre por miedo, frecuentemente también es por incapacidad.

No hay peor cosa que poner a un incapaz a tomar decisiones porque, puede ser consciente de su problema y acabemos en el mismo sitio o que las tome basado en su falta de competencia y volvamos redundantemente al mismo lugar.

¿Y cómo se deben de tomar decisiones? ¿Hay receta?

Pues como se trata de … decidir… diremos que si, que si hay una pequeña receta para la toma de decisiones, siempre que todos “juguemos” a lo mismo, sin cartas marcadas y sin el comodín de … yo sentado… tu decides …. y como te equivoques…..

Es muy simple, Juicios, prejuicios y hechos.

La toma de decisiones debe basarse en hechos.

Partimos de considerarnos todos humanos y falibles, a partir de esta consideración diremos en primer lugar que los juicios y prejuicios son humanos y disculpables.

En todo proceso de toma de decisiones debemos empezar por “desgastarnos”…  debemos empezar por las pensar por nuestras entrañas: ” me tienen manía” , “no tienen ni idea”, “son injustos”, “siempre me toca a mi” , “es que es un problemático”, “si me escucharan un poco”, “si no fuesen a su bola”….

Una vez pasado por esta etapa, la etapa de la humanidad, la etapa de los juicios y prejuicios, debemos pasar a la etapa del análisis,

La etapa de los Hechos

Donde minuciosamente y una vez habiendo descargado todo ese proceso mental de los juicios, nos centramos en todo aquello que se puede fundamentar fehacientemente.

Donde como cualquier rastreador de pruebas vamos analizando los hechotumblr_mmp4895VKw1qhkcy5o6_1280s acerca del tema del que se tenga que decidir.

Una vez recapitulados todos los hechos, todas las pruebas y evidencias es cuando tomamos la decisión, separando los hechos relevantes de aquellos que son intrascendentes.

No lo decimos nosotros, los expertos en dirección estratégica de la empresa hablan en este sentido, nos hablan de que no hay decisión que no nos de aunque sea diez segundos de pausa.

El resto son situaciones de urgencia que se resuelven mediante automatismos, entrenamiento en la toma de decisiones rápidas y como siempre,  basándonos en conocimiento. Y esto vale para lo que vale, para los momentos críticos y seamos honestos, estos no nos los encontramos por suerte todos los días.

Para concluir, nos gustaría hablar de la información y la toma de decisiones.

La información para tomar decisiones habitualmente es incompleta, siempre falta algún dato, algún elemento, algún factor.

Lo importante es saber discernir los hechos con los que se cuenta, agotar las alternativas que estos nos muestran  y ser muy conscientes de los puntos débiles que nos provoca la falta de información.

A partir de aquí, el resto lo hace la formación, la competencia y el talento.

Y esta última parte se tiene o no se tiene.

GESTION DE ENFERMERIA

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