A la hora de determinar los distintos tipos de conflicto estos pueden ser clasificados por:

  • Su alcance. De modo que podemos reconocer dos tipos de conflicto. El primero es el conflicto de relación que surge ante la falta de eficacia en las relaciones entre las personas, que si bien no afecta a las estructuras organizativas, si repercute sobre la fluidez comunicativa y los resultados. El segundo es el conflicto de estrategia que se genera con el fin de afectar al funcionamiento de los grupos,  bien sea para cambiar su funcionamiento o para alterar la jerarquía de las relaciones.
  • Su contenido. Así observamos conflictos en las relaciones de las personas derivados de sus emociones, percepciones, modo de comunicarse, pensamiento sobre el resto de las personas. Frecuentemente, generan conflictos innecesarios. También se encuentran en este grupo los conflictos de comunicación, que son los que se producen fundamentalmente por la falta de identificación de las fuentes y las dudas respecto a la autenticidad y veracidad del hecho comunicado. Igualmente, se incluyen los conflictos de interés, que se producen por la disparidad de objetivos, metas valores ect. Otro tipo de conflicto de este grupo es el conflicto de estructura, relacionado con estilos organizacionales que dificultan la autorealización de las personas a través de liderazgos autoritarios o discriminatorios con falta de objetividad y ética. Por último, se deben considerar los conflictos de valores, que motivan el choque de creencias que las personas utilizan para dar sentido a su actividad profesional.

  • Su naturaleza. De modo que el conflicto puede clasificarse como verídico cuando es objetivamente identificado por todos. Estructural, cuando parte o esta motivado por la estructura de la organización, de forma que variando ésta, desaparece el conflicto. Falsedad, cuando los objetivos no son reales. De identificación, cuando no se identifica de forma correcta a las personas responsables del conflicto.

En relación con las organizaciones sanitarias se pueden identificar por su importancia conflictos relacionados con el emisor, es decir, con la falta de capacidad de la persona encargada de dar las instrucciones, que produciría imprecisiones y ordenes contradictorias provocando incertidumbre y confusión funcional. En relación con este tipo de conflicto, cabe añadir el que se produce cuando distintas personas del organigrama sanitario transmiten ordenes contradictorias. Esto generará confusión, malestar y a menudo parálisis de los grupos.