La enfermería es el colectivo mayor dentro de una organización sanitaria. De ahí que conocer las bases de la elaboración, desarrollo y seguimiento sea fundamental para la adecuada gestión del área enfermera.

Un presupuesto debe ser visto como una constante más de cualquiera de nuestra vida. Elaboramos presupuestos se muchos tipos y con muchos fines. Un presupuesto es en líneas generales una previsión de todas aquellas actividades que la organización sanitaria, o nuestro departamento o unidad va realidad en el futuro y que va a necesitar de una asignación de recursos. Por tanto, elaborar un presupuesto es realizar la planificación del gasto en un tramo futuro de nuestra actividad como gestora enfermera.

Una de las claves para realizar un buen presupuesto es utilizar buenas fuentes de información, conocer la organización, área o unidad, conocer las necesidades pasadas y los problemas acontecidos y por supuesto, poseer buenos conceptos de planificación.

Un presupuesto, aunque tradicionalmente se asocia a capítulos de gasto económico, debe ser visto como algo más, como las necesidades de cuidados, de personas y de materiales de nuestra unidad o de nuestro departamento.

El presupuesto ayuda a coordinar las distintas unidades determinando cuándo se debe producir el gasto, cómo y por quién estará controlado este gasto. Además, nos ayudará a tomar decisiones estratégicas respecto a las acciones en términos de cuidados que deseamos priorizar. Un buen presupuesto nos ayudará a la cumplimentación de objetivos, a abordar los imprevistos y reaccionar a ellos y a la sostenibilidad general de la organización.

La planificación presupuestaria se realiza para un periodo concreto de tiempo, de manera fundamental se realiza para un año fiscal, aunque puede dividirse en periodos más cortos de tiempo que se adapten a nuestras necesidades para gestionar mejor nuestra unidad o el área enfermera. Siempre bajo la visión de completar un ciclo de actividad dentro de la organización.

El presupuesto debe ser lo más realista posible, ya que de forma contraria perderá utilidad. Por otra parte, factores como las fluctuaciones estacionales de los procesos de salud hacen complicado prever las necesidades a largo plazo, por ello es tan importante elaborar presupuestos ajustados y realistas en el corto plazo. La gestora enfermera debe revisar y supervisar el cumplimiento de los distintos capítulos de gasto, de manera que tenga la información necesaria para reconducir la situación antes de que se produzca una desviación insalvable del presupuesto, ya que esto terminará por repercutir directamente sobre los pacientes.