El poder como base de influencia

poderCuando hablamos de liderazgo hemos comentado en numerosas ocasiones que todo está basado en una relación de influencia, bien es verdad que todas las personas tenemos capacidad de influir, basta tener un motivo poderoso y repetir unos determinados acordes diariamente y de forma repetida durante un tiempo.

Pongamos un caso, a partir de mañana comienza a lanzar el mismo mensaje y proponte lanzarlo cada vez que tengas ocasión, los resultados serán más que llamativos.

Podría ser esta la cara B de la influencia, que tiene que ver más con el poder que con la influencia.

Es cierto, que el poder está relacionado, o a priori lo relacionamos, más con un estilo de liderazgo que cualquier otra cosa, pero el liderazgo es un arte complicado que depende de multitud de factores, el poder no tanto.

El poder en las organizaciones sanitarias siempre tiene una connotación negativa y una relación de superioridad entre las personas real o ficticia.

Para desarrollarlo basta que alguien consienta este comportamiento por las razones que sea.

De esta forma podemos encontrarnos cientos de personas en los rangos medios y altos de las organizaciones sin dotes de liderazgo ni si quiera con competencias para gestionar, y hoy cuando decimos esto nos referimos a:

  • Gestionar recursos
  • Gestionar procesos de cuidados enfermeros.
  • Gestionar atención médica a pacientes.

El poder es un factor utilizado frecuente en las relaciones entre los individuos tanto en el campo profesional como fuera de él.

El poder como hemos dicho anteriormente frecuentemente se utiliza como “sinónimo” autoridad y de liderazgo, aunque evidentemente no tienen nada que ver sobre todo las relaciones de liderazgo.

El poder por tanto  es el desarrollo de  la facultad personal de uno para mandar con propósito  de conseguir que otros hagan algo o transformar la voluntad o el pensamiento. Implica cierta habilidad para ejercerlo que viene ( y es donde enlaza con el concepto) de la mano de la autoridad.

El poder suele tener altas dosis de manipulación donde los objetivos reales suelen residir ocultos y donde los verdaderos objetivos son transformados para conseguir una cierta relación de colaboración.

La autoridad, es el poder formal que le confiere dentro de las organizaciones, la propia organización a las personas para ejercer el poder dentro de ella, que se traduce en posición dentro de un organigrama.

La autoridad confiere:

  • Poder
  • Control de recompensas
  • Coerción

Las instrucciones de quienes tienen autoridad, se cumplen porque obecen al esquema:poder

  • Posición en el organigrama.
  • Poder.
  • Porque tiene que ser así.
  • Gestión de las recompensas.
  • Capacidad coercitiva.

Cuando nos referimos a las recompensas, nos estamos refiriendo a la laxitud nunca reconocida en las organizaciones sanitarias con respecto a los criterios con los que se premia y trata de motivar a las personas:

  • Dias libres.
  • Permisos para congresos, cursos, jornadas más allá de los establecidos legalmente.
  • Pertenencia a comisiones y grupos de trabajo de relevancia para el resto de la organización.

Estas instrucciones cuando se dan bajo parámetros de no liderazgo suelen transmitirse como:

Los de arriba dicen que…

Las ordenes que tenemos…

No hay alternativa para….

Que refrendan lo anteriormente dicho respecto a la influencia basa en el poder y en la repetición de un mensaje.

En esta repetición respecto a la forma de transmitir el poder, suele existir la propia conciencia de connotación negativa de ahí que veamos repetir formulas de evasión o transmisión de responsabilidad a otros el ejercicio de poder, aunque realmente es utilizado a conciencia para conseguir el propósito.

¿Cuántas veces se escuchan formulas como estas? Cada uno tiene sus propias experiencias a buen seguro

 Por tanto las características que podemos atribuir a una posición de poder son:

  • Relación de posición de quién lo ejerce. Que nada tiene que ver con sus características personales ni con sus competencias.
  • Aceptación de este por parte de los subordinados o resto del entorno.
  • Jerarquía dentro de la organización.

¿Y cuando surge el problema del ejercicio del poder?

Es evidente que el ejercicio continuado o indiscriminado del poder o de las relaciones basadas en el poder y la autoridad no están exentas de problemas, de hecho vienen de la mano de ellos y frecuentemente se manifiestan bajo:

  • La falta de identificación con los objetivos de la organización
  • La baja motivación en la práctica asistencial.
  • La ausencia de un clima laboral que contribuya a la excelencia en los resultados para las personas a las que se dirigen nuestros servicios como para los propios integrantes de la organización.

Y esto es porque no existe concordancia entre las necesidades de las personas y las necesidades de las personas que ejercen el poder.

Para terminar esta exposición respecto al poder nos gustaría decir que:

El poder debe ser recanalizado y en organizaciones donde el factor y componente fundamental son las personas todo gira bajo un eje que debe variar de las direcciones de recursos humanos a las direcciones de personas que nos permitirán alinear las necesidades de la organización con las necesidades de las personas.

El poder por tanto debe ser ejercido con visión integradora y propiciatoria de un clima laboral que permita tanto el desarrollo de la persona como los propios objetivos de la organización.

El poder debe ser combatido para transformarlo en liderazgo.

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