Reconocer un conflicto para tomar decisiones

La toma de decisiones es uno de los momentos críticos a los que se enfrenta la gestora enfermera. La evidencia científica muestra cómo son muy pocas las gestoras enfermeras que conocen cómo tomar una decisión adecuada, carente de prejuicios y en el mejor momento. Pongamos por ejemplo, la falta de adecuación de la decisión que se toma para introducir una nueva actividad a la carga de cuidados durante un periodo de sobre ocupación.

Otro momento que serviría como ejemplo es el referente a las decisiones tomadas durante el conflicto. En este sentido, debiéramos saber que no es lo mismo, una fase u otras para llevar a cabo esta toma de decisiones.

  1. Fase latente

Es una fase anticipatoria del conflicto basada en la predicción acerca de la probabilidad de entrar en conflicto. Así, podemos observar por un lado, dos o más partes que pueden entrar en conflicto, y por otro, las causas que pueden precipitar el conflicto, como por ejemplo, escasez de recursos, dificultades económicas, ineficiencias gestoras, etc.

De manera característica en la fase de conflicto latente identificamos de manera clara:

  • Posiciones y conductas incompatibles entre las personas que participan en una situación.
  • Aunque no sea real la fuente de conflicto, todas las partes la consideran como tal.
  • El conflicto latente se produce tanto de manera individual como colectiva.

Esta fase lleva consigo la definición de la situación de conflicto en función de los intereses que mantienen las partes. Implica la evaluación de los distintos intereses así como la estimación de las consecuencias. También se consideran las alternativas así como las distintas consecuencias. 

2. Desencadenante del conflicto

Constituye el periodo en el que las partes enfrentadas o algunas de ellas tienen la percepción de encontrarse ante una situación de tensión. Las percepciones que cada una de las personas mantenemos ante una situación, pueden ser reales o no, de forma que pueden contribuir a la generación del conflicto real o a su resolución. 

3. El conflicto sentido

Es la etapa que las partes en conflicto sienten de manera real sentimientos de ira, tensión, estrés, desconfianza, hostilidad, etc. Así, si las partes en conflicto no logran canalizar estos sentimientos de forma adecuada, se producirá un efecto de escalada, que no es más que el aumento de los puntos de desencuentro entre las distintas personas o grupos mediante la negación a retroceder en las posiciones mantenidas. La capacidad para despersonalizar el conflicto, influye en como este conflicto va a evolucionar, de forma que si se produce la abstracción de los hechos más allá de las personas que los motivan o provocan, las posibilidades de resolución aumentan.

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